Cómo usar la analítica para separar ingresos y costes por sede o delegación, comparar el rendimiento de cada centro y decidir dónde invertir.
Caso de uso: Varias sedes o delegaciones #
Para quién es: negocios con el mismo CIF repartido en varias oficinas, centros, tiendas o delegaciones, que en su contabilidad general lo ven todo junto.
El problema #
Tienes varias sedes y, sobre el papel, el negocio va bien. Pero cuando miras la contabilidad, todo está sumado: no sabes qué centro gana dinero, cuál te cuesta más de lo que aporta, ni puedes compararlos para decidir dónde invertir o dónde recortar. La cuenta de resultados te da una foto global que esconde lo que pasa dentro de cada sede.
Cómo lo resuelve la analítica #
La idea es sencilla: que cada movimiento sepa a qué sede pertenece. Para eso usas una categoría analítica que represente tus centros, y la aplicas tanto a lo que ingresas como a lo que gastas.
1. Crea la categoría "Sede" #
Un nivel por cada centro: por ejemplo, Madrid, Barcelona, Valencia. Si más adelante abres otra, la añades y listo.
2. Asigna los ingresos a su sede #
Lo que factura cada centro va a su nivel correspondiente. Si cada sede emite desde series o cuentas distintas, puedes crear una regla que lo haga automáticamente. Si no, lo asignas a mano desde Asignaciones.
3. Asigna los gastos a su sede #
El alquiler de Madrid, a Madrid. La luz de Barcelona, a Barcelona. Los gastos que son comunes a todas (por ejemplo, el software de gestión central) puedes dejarlos en un nivel aparte tipo "Estructura / general", para que no ensucien el resultado de cada centro.
Como la categoría "Sede" vive en los dos lados —ingresos y gastos—, AseDigital puede calcular el resultado de cada uno.
Qué consigues #
Un informe de Resultado por sede que te dice, para cada centro, cuánto ingresa, cuánto gasta y qué margen deja. Y comparándolos entre sí, ves de un vistazo cuál rinde mejor, cuál está en pérdidas y dónde merece la pena actuar. Decisiones con datos, sede por sede, en lugar de una media global que no te dice nada.
Consejo: Un consejo. Decide desde el principio qué haces con los gastos comunes. Si los repartes entre sedes (por ejemplo, a partes iguales o según facturación), cada centro carga con su parte de estructura y el margen es más realista. Si los dejas aparte, el resultado por sede es más limpio pero la estructura general queda como un bloque que solo resta. Las dos formas son válidas; elige según lo que quieras analizar.