Una factura REBU es el documento que emites al vender un bien de segunda mano, antigüedad o arte. Su objetivo es aplicar un tipo de IVA reducido sobre el margen de beneficio, no sobre el precio total, evitando así la doble imposición fiscal.
¿Por qué existe el régimen de bienes usados?
Imagina que compras un sofá de segunda mano. Si el vendedor te cobrara el 21% de IVA sobre el precio final, estarías pagando impuestos sobre impuestos.
El IVA ya se pagó cuando el sofá era nuevo. El Estado no quiere gravar dos veces la misma mercancía. Por eso existe el REBU.
Este sistema permite que solo pagues IVA sobre lo que el vendedor ha ganado realmente (su margen).
Diferencias clave frente a una factura normal
La forma de calcular el impuesto cambia por completo. Aquí tienes la comparativa visual:
| Concepto | Factura Ordinaria | Factura REBU |
|---|---|---|
| Base de cálculo | Precio total del bien | Solo el margen de ganancia |
| Tipo de IVA | General (21%) o Reducido | 5% fijo (sobre el margen) |
| Deducción del vendedor | Puede deducirse el 100% (si es empresa) | No se deduce el IVA soportado en la compra |
Cuándo puedes emitir este tipo de factura
No todos los productos usados entran en este régimen. Debe tratarse de bienes que conserven su valor estético o funcional.
- Bienes de segunda mano: Coches, maquinaria, mobiliario de oficina.
- Antigüedades: Objetos con más de 100 años de antigüedad.
- Bienes de arte: Pinturas, esculturas y obras originales.
Si vendes ropa de segunda mano o libros usados, no aplica el REBU. Esos sectores tienen reglas fiscales diferentes.
Requisitos para aplicar el régimen
Para que Hacienda acepte tu factura REBU, debes cumplir tres condiciones básicas:
- Origen del bien: Lo has comprado a un particular o a una empresa que ya aplicó este régimen.
- IVA soportado: El bien debe haber tributado por IVA en su primera venta (no puede ser una importación exenta sin factura).
- Documentación: Debes guardar la factura de compra original. Si la compraste a un particular, necesitas una declaración jurada firmada por él.
Ejemplo práctico: Venta de una máquina industrial
Veamos cómo se calcula con números reales. Supongamos que eres un taller que compra y vende maquinaria.
Datos de la operación:
- Precio de compra de la máquina: 5.000 €.
- Precio de venta al cliente: 7.000 €.
- Margen de ganancia: 2.000 € (7.000 – 5.000).
Cálculo del IVA REBU:
El IVA se aplica al 5% sobre el margen de 2.000 €.
IVA a repercutir = 2.000 € x 5% = 100 €.
Factura final al cliente:
- Importe de la venta: 7.000 €
- IVA (5% sobre margen): 100 €
- Total a pagar: 7.100 €
Si hubieras emitido una factura normal, el IVA habría sido sobre 7.000 € al 21%, lo que suma 1.470 €. Ahorro significativo para el comprador.
Cómo redactar la factura correctamente
La estructura es similar a una factura estándar, pero con menciones obligatorias.
Elementos obligatorios
- Indicar claramente: "Operación sujeta al Régimen Especial de Bienes Usados".
- Detallar el precio de compra (si aplica) o el margen aplicado.
- Especificar el tipo impositivo del 5%.
- Incluir los datos fiscales habituales (NIF, dirección, fecha, número de factura).
Errores comunes a evitar
- Aplicar el 21%: Muchos programas de facturación lo hacen por defecto. Debes cambiar el tipo de IVA manualmente.
- Falta de justificación: Si no tienes la factura de compra o la declaración del particular, Hacienda puede reclamar el IVA completo.
- Confundir bienes: Aplicar REBU a productos nuevos o a bienes que no encajan en las categorías legales.
Preguntas frecuentes
¿Puedo emitir factura REBU si compro a otra empresa?
Sí, siempre que esa empresa te haya vendido el bien bajo este mismo régimen especial o que el bien haya tributado correctamente en origen.
¿Qué pasa si vendo el bien con pérdidas?
Si el precio de venta es inferior al de compra, el margen es negativo. En este caso, el IVA a repercutir es cero. No se genera deuda tributaria por el IVA.
¿Necesito un software específico?
No es obligatorio, pero ayuda. La mayoría de los gestores de facturación permiten crear un "tipo de IVA personalizado" del 5% para no alterar tu configuración general.
Conclusión
La factura REBU es una herramienta fiscal potente para quienes comercializan bienes de segunda mano, arte o antigüedades.
Permite reducir la carga impositiva y hacer tus ventas más competitivas. Solo asegúrate de guardar bien la documentación de origen y de indicar claramente el régimen en el documento.
Si tienes dudas sobre si tu producto encaja en este régimen, consulta siempre con tu asesor fiscal antes de emitir la primera factura.