Respuesta rápida: La exención de IVA para autónomos aún no está en vigor. Aunque el Congreso aprobó una propuesta en marzo de 2026, falta la ley definitiva. Por ahora, sigue cobrando y declarando el IVA como siempre.
Estado actual de la norma
Es normal sentirse confundido. Muchos han oído que ya no hay que pagar IVA, pero eso no es cierto todavía.
La directiva europea obligaba a España a regularlo en 2025. Nuestro país no lo hizo a tiempo.
En marzo de 2026, el Congreso aprobó una Proposición No de Ley. Esto es una "petición" al Gobierno, no una ley.
- Lo que sí existe: La obligación europea y el respaldo político.
- Lo que falta: El decreto ley o proyecto de ley que lo haga oficial.
Hasta que no se publique en el BOE, tus obligaciones fiscales son las de siempre.
¿Quién podrá acogerse al régimen franquiciado?
No todos los autónomos podrán beneficiarse. Habrá límites claros basados en tu facturación.
La idea es ayudar a quienes tienen negocios pequeños o medianos.
| Requisito | Límite estimado |
|---|---|
| Facturación anual (ventas internas) | Menos de 85.000 € |
| Facturación a empresas de la UE | Menos de 100.000 € |
| Régimen especial de IVA | No estar en recargo de equivalencia |
El umbral de 85.000 € es el más probable. Otros países de la UE usan cifras similares.
La decisión será voluntaria. Tú decidirás si te interesa o no.
Ventajas y riesgos de no cobrar IVA
Este cambio tiene dos caras. Puede ser un gran alivio, pero también un problema para algunos.
Lo bueno: menos papeleo
Si te acoges, dejarás de presentar el modelo 303 trimestral. Es una carga administrativa enorme.
Tus facturas serán más simples. No tendrás que calcular el 21% ni el 10%.
Además, tu precio final será más bajo para clientes particulares. Esto te hace más competitivo.
Lo malo: pierdes deducciones
Este es el punto clave. Si no cobras IVA, no puedes deducirte el IVA de tus gastos.
Imagina que alquilas una oficina o compras material. Ese IVA que pagas se queda contigo.
Si tienes muchos gastos, este régimen puede salirte más caro.
Ejemplo práctico rápido
Caso A (Régimen General): Facturas 100 € + 21 € IVA. Recibes 121 €. Pagas 21 € a Hacienda. Te quedas 100 €.
Caso B (Franquiciado): Facturas 100 €. Recibes 100 €. No pagas IVA a Hacienda. Pero si compras material por 100 € + 21 € IVA, pagas 121 € y no recuperas esos 21 €.
Cómo cambiará tu facturación
Si entras en este régimen, tus facturas cambiarán visualmente.
No verás la línea de "IVA". En su lugar, aparecerá una nota indicando que estás exento.
Es importante que tus clientes sepan esto. Las empresas que te contraten no podrán deducirse ese impuesto.
Esto puede hacer que algunos clientes B2B prefieran contratar a otros proveedores.
Pasos a seguir ahora mismo
No necesitas hacer nada distinto hoy. Tu situación fiscal no cambia hasta que salga la ley.
- Continúa facturando con IVA. No dejes de repercutirlo.
- Presenta tus modelos 303 a tiempo. Sigue el calendario habitual.
- Analiza tus gastos. Si tienes muchos, quizás este régimen no te convenga.
- Espera a la norma. Cuando se publique, tendrás un plazo para comunicar tu opción a Hacienda.
Errores comunes a evitar
La confusión es el mayor enemigo. Evita estos fallos:
- Dejar de cobrar IVA ahora: Es ilegal. Puedes recibir una multa.
- Confundir IRPF e IVA: Este cambio no afecta a tus pagos a cuenta del IRPF (modelo 130).
- Ignorar los gastos: No mires solo los ingresos. Mira cuánto pagas de IVA en tus compras.
Preguntas frecuentes
¿Puedo elegir cada año?
Probablemente no. La norma europea sugiere un compromiso mínimo. Una vez te acojas, es difícil salirte a mitad de año.
¿Afecta a autónomos en cese de actividad?
No. Este régimen es para quienes están activos y facturan. Si no facturas, no aplica.
¿Qué pasa si supero los 85.000 €?
Perderás la exención. Tendrás que volver al régimen general y empezar a cobrar y declarar IVA de nuevo.
Conclusión
La exención de IVA para autónomos está cerca, pero no es real todavía.
Es una oportunidad para simplificar tu vida, pero no es para todos.
Mientras tanto, cumple con tus obligaciones fiscales. Cuando salga la ley, analiza si te interesa según tus gastos e ingresos.
La clave será la planificación. No dejes la decisión para el último momento.