Una factura por comisión es el documento que emite un intermediario para cobrar su retribución por facilitar un trato entre dos partes. No es una venta de producto, sino el cobro por el servicio de conectar a comprador y vendedor.
¿Cuándo debes emitir este tipo de factura?
Debes facturar cuando actúas como puente en una operación comercial. Esto ocurre si captas clientes, vendes seguros por cuenta ajena o gestionas alquileres.
El cobro debe estar pactado previamente. Si no hay acuerdo claro sobre el porcentaje o importe fijo, la relación es informal y difícil de justificar fiscalmente.
Diferencias clave con una factura de venta
La confusión más común es tratar la comisión como una venta directa. No lo es. Aquí tienes las diferencias principales:
| Concepto | Factura de Venta | Factura por Comisión |
|---|---|---|
| Objeto | Entrega de bienes o servicio propio | Intermediación en un trato de terceros |
| Base imponible | Precio del producto/servicio | Importe pactado por la intermediación |
| Descripción | Detalle del artículo o hora trabajada | Referencia al cliente captado o operación cerrada |
Requisitos legales para facturar comisiones
Para que tu factura sea válida, necesitas cumplir tres condiciones básicas:
- Alta en Hacienda: Debes estar dado de alta en el IAE y, si eres persona física, en el RETA (autónomos).
- Epígrafe correcto: Tu actividad debe coincidir con el código IAE declarado (ej. 511 para agentes comerciales).
- Documentación completa: La factura debe incluir tus datos, los del cliente, fecha, número correlativo y desglose de impuestos.
Si no cumples esto, Hacienda puede considerar que facturas en negro, lo que conlleva multas.
Impuestos aplicables: IVA e IRPF
El tratamiento fiscal depende de si eres autónomo o sociedad. La regla general es la siguiente:
IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido)
La mayoría de las comisiones tributan al 21%. Debes repercutir este impuesto al cliente. Lo declaras trimestralmente en el modelo 303.
Excepción: Si la operación es exenta (como ciertos servicios financieros), debes indicarlo en la factura citando el artículo de ley correspondiente.
IRPF (Retención)
Si eres autónomo en estimación directa, debes aplicar una retención en origen. Normalmente es del 15%. Si es tu primer año, puede ser del 7%.
Esta retención se descuenta de lo que te pagan. La declaras en el modelo 130 y luego en la declaración de la renta anual.
Ojo: Si facturas a través de una S.L. o S.A., no aplicas retención de IRPF. La sociedad tributa por Impuesto de Sociedades.
Ejemplo práctico de cálculo
Imagina que eres agente inmobiliario. Ayudas a vender una casa y tu comisión pactada es de 3.000 € (base imponible).
- Base imponible: 3.000 €
- IVA (21%): 630 €
- Retención IRPF (15% sobre base): 450 €
- Total factura: 3.630 €
- Importe a cobrar neto: 3.630 € – 450 € = 3.180 €
Recibirás 3.180 € en tu cuenta. Los 630 € de IVA los ingresas a Hacienda. Los 450 € de retención también los ingresas, pero cuentan como anticipo de tu IRPF.
Errores frecuentes que debes evitar
- Facturar sin alta: Cobrar comisiones puntuales sin darte de alta es una infracción si se repite.
- Epígrafe IAE incorrecto: Usar un código de "consultor" cuando haces "venta por cuenta ajena" puede generar sanciones.
- Olvidar la retención: Si eres autónomo y no aplicas el 15%, el cliente no puede deducirse ese gasto y tú tienes que regularizarlo después.
- Confundir base y total: El IRPF se calcula sobre la base imponible (sin IVA), no sobre el total de la factura.
Preguntas frecuentes
¿Puedo cobrar comisiones sin ser autónomo?
Solo en casos muy esporádicos y no habituales. Si es tu fuente de ingresos recurrente, es obligatorio darse de alta como autónomo.
¿Qué epígrafe IAE uso si hago varias actividades?
Debes declarar todos los epígrafes que correspondan a tus actividades. No puedes mezclarlos en uno solo si son distintos.
¿La comisión tributa si el cliente no paga?
Sí. La obligación fiscal nace cuando emites la factura y realizas la actividad, no cuando cobras. Debes declarar el ingreso aunque el pago se retrase.
Conclusión
La factura por comisión es una herramienta estándar para intermediarios. La clave está en tener claro tu situación fiscal (autónomo o sociedad) y aplicar correctamente el IVA y la retención.
Un error en el epígrafe o en el cálculo de impuestos puede costarte más que la propia comisión. Revisa siempre tus modelos trimestrales para asegurar que todo cuadra.



